Impreso
cargando

Sucesos | 5:04pm | | Yliana Brett

REDACCIÓN ELINFORMADOR/Jaiglenis Guédez Castillo.- La preocupación se acrecentó al ver que las 5:00 de la tarde habían llegado. Hora en la que ‘La Flaca’, como era llamada por cariño, acostumbraba caminar unas cinco cuadras hasta la escuela donde buscaba a su nieto. Pese a que llamaron y tocaron insistentemente a la puerta de la vivienda ella nunca salió, por lo que uno de ellos decidió ir por el ‘pequeño’. Cuatro horas pasaron hasta que finalmente la hija de la señora llegó de su trabajo y con llave en mano entró a la casa. Allí estaba su madre tendida boca abajo sobre su cama.

Tenía puesto sólo la ropa interior. Cubierta de pies a cabeza con una sábana. Amordazada con cinta adhesiva. En su cuerpo tenía varios moretones, pero el más grande de todos lo tenía en el cuello. Era
un surco, presumiblemente le quedó producto de la fuerza que utilizaron para asfixiarla. En otra de las habitaciones había un ‘reguero’, se presume que el homicida era un allegado a la víctima y andaba en busca de algo. Ninguna de las puertas de la vivienda fue violentada.

“Era una mujer pava. No había un vecino que no la quisiera”, señaló una conocida de la víctima. Junto a ella familiares dijeron no conocer las razones por las que Minerva se conv i r tió en la mujer número 15 en ser asesinada en la región, en lo que va de año.

Instagram