Impreso
Asesinado de cuatro tiros frente al Pediátrico

Sucesos | 11:26am | | Ana Paredes

A cinco metros aproximadamente, de la entrada al Pediátrico quedó el cuerpo sin vida de la víctima. (Foto: Marian Bracho)

A cinco metros aproximadamente, de la entrada al Pediátrico quedó el cuerpo sin vida de la víctima. (Foto: Marian Bracho)

Jaiglenis Guédez Castillo.- “No tengo para llamar, te llamo desde un alquilado. Pero ya voy para la casa”, habría sido el último mensaje de texto que ayer; Franklin Rafael Virgüez Leal envió a su pareja antes de recibir varios impactos mortales en un puesto de teléfonos.

Era casi la media mañana y por la transcurrida avenida Andrés Bello gente iba y venía. Unos en diligencias del día, mientras que otros ante la preocupación de tener un familiar hospitalizado permanecían a las afueras del centro de salud para tener noticias de su allegado. Franklin era uno de ellos, quien había salido de su casa en Las Veritas de El Cují, para ir hasta el Hospital Central Universitario Antonio María Pineda, lugar donde había dado a luz una de sus hijas.

Después de permanecer algún tiempo allí; el teléfono celular del hombre de 34 años sonó. Era un texto de la mujer con quien mantenía una relación amorosa. Entre la conversación su pareja le habría pedido que le marcara a su móvil.

Pocos minutos pasaron y Franklin, apodado ‘El Sebo’, decidió irse a su casa, por lo que caminó hasta una de las salidas que conduce a la carrera 34, allí tomaría la unidad de transporte que lo llevaría hasta su residencia, en la zona norte.

Al salir, el hombre vestido de jeans, franela azul y zapatos deportivos se acercó hasta un puesto de alquiler, ubicado en la esquina del Pediátrico Dr. Agustín Zubillaga, donde solicitó un teléfono. Al ‘Sebo’ ni siquiera le dio tiempo de utilizarlo, pues un sujeto se ubicó cerca de él y, después de apuntarle, accionó un arma de fuego en varias oportunidades.

Cuatro disparos se alojaron en su cabeza que lo dejaron tendido muy cerca de la mesa roja con mantel, donde había solicitado el servicio. Después de agonizar por escasos minutos, falleció. Mientras que el homicida, muy ‘campante’ cruzó la avenida y se ocupó el puesto del parrillero de la moto que lo esperaba.

Ante la ráfaga de tiros el ‘muchacho’, del puesto se quedó paralizado. Y con la mano extendida. Por fortuna ninguna de las balas lo hirió. Los tiros también llamaron la atención de curiosos. Asombrados llegaron al sitio y, entre murmuros, comentaban lo sucedido. Al lugar también fueron llegando familiares, quienes se negaron a emitir algún comentario de la vida de Franklin.

“Mi hermano no puede ser, Dios mío”, era una de las frases que repetía una joven mujer al momento cuando funcionarios del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas, División Homicidios, hacían el levantamiento del cadáver.

Con antecedentes

Robo agravado, ocultamiento de arma de fuego y posesión de droga, son los delitos que, según el sitio en del Tribunal Supremo de Justicia, están en los registros policiales de Virgüez Leal.

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