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Desmantelado luce Mirador del Parque Nacional Terepaima #Lara

Lara | 12:41pm | | Yliana Brett

ELINFORMADOR.COM.VE.-Grupos de Scout, montañistas, senderistas, maratonistas, ciclistas y ahora hasta un grupo de hombres de la Iglesia Torre Fuerte (TF Running) de la parroquia Agua Viva, caminan estos senderos en encuentros semanales con el bondadoso clima del altivo Terepaima, y por supuesto, con Dios.

Pero a pesar de la concurrida faena que se aprecia en este parque, la retribución es nula, puesto que Inparques dejó a su suerte el mínimo mantenimiento.

Lo que otrora sería un mirador con sus áreas de esparcimiento y cafetín, ahora son ruinas que se niegan a sucumbir para mostrar a los asiduos visitantes, que una vez el Terepaima,brindó atención de excelencia.

El Mirador de Terepaima, fue construido por la gestión del gobernador Guillermo Luna en coordinación con Inparques, en el último trimestre del año 1986.

Un atractivo que se convirtió en referencia por los servicios ofrecidos. Era un café a cielo abierto con espacios recreativos, infantiles, baños y hasta espacioso estacionamiento: un lugar desde donde se podía divisar el esplendor de Barquisimeto y
Cabudare en expansión.

Desvalijado y olvidado
Baquianos y caporales de los fundos cafetaleros del Terepaima, refieren que a partir de la década de los años 90, debido al nulo apoyo de Inparques, el cafetín del Mirador bajó sus santamarías.

Tras esta penosa medida, “los mismos guardaparques” iniciaron un proceso de desmantelamiento progresivo de estas instalaciones. “Porque cómo cree usted, que los visitantes del parque, podían cargar con los maderos del techo, las puertas, ventanas y cuanto integraba el Mirador”, sentenció la fuente, quien solicitó anonimato por temor a represalias.

Hoy el infortunio y la devastación es la primera cara que se observa al llegar al majestuoso Mirador, en donde la maleza -desde hace años- comenzó a tragarse sus últimos vestigios, dejando solo al descubierto, el cuerpo esquelético y la desvencijada infraestructura.

Pero el Terepaima, su flora y fauna, persisten en su idea de continuar prometiendo brisa fresca, sin ceder en su misión suprema de sobrevivir a las destemplanzas humanas.

Colaborador
Texto y fotos:
Luis Alberto Perozo Padua
@LuisPerozoPadua

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