Impreso
Asesinan a octogenario en el interior de su vivienda

Sucesos | 9:19am | | Ana Paredes

CELSO PINEDA.- Casi que a diario una de las cuatro hijas de Saúl Casique Rojas lo pasaba buscando en su casa para realizar diligencias o simplemente para pasar el día juntos. Este miércoles, cuando Jenny Casique llegó a la vivienda encontró el cuerpo de su papá, de 83 años, tirado en el patio, con evidentes signos de haber sido torturado antes de morir. Aparentemente antisociales ingresaron a su vivienda y se llevaron dos televisores, un equipo de sonido y una computadora.

El señor Casique -como se referían a él sus amistades- vivía con su segunda esposa, identificada como Lorena Díaz, y un hijastro, identificado como Michael Adelis Fernández Díaz, quien cumple con el beneficio de casa por cárcel, debido a que el 11 de marzo de 2014 agredió a su mamá y por esta causa estuvo preso en el Centro Penitenciario Sargento David Viloria, conocido como Uribana. Pero como padece un trastorno bipolar desde la infancia, le otorgaron el beneficio de pagar la condena en el hogar materno. Aún así, este miércoles cuando hallaron al señor sin vida, no estaba en la vivienda y nadie logró ubicarlo. Aparentemente él era el único que tenía acceso a la casa porque la señora Lorena, de 43 años, viajó el martes a Caracas.

Familiares del señor Saúl desconocen los motivos por el cual Michael no les ha dado la cara. Autoridades lo buscan para que rinda declaraciones, toda vez que funge como el principal sospechoso del hecho.

Familiares indicaron que encontraron despedazada la Biblia del Sr. Saúl. (Foto: Alexander Sánchez)

Familiares indicaron que encontraron despedazada la Biblia del Sr. Saúl. (Foto: Alexander Sánchez)

No se llevaban bien

Zulayva y Blanca Casique, hijas del señor Saúl, indicaron que Michael no se llevaba muy bien con su padrastro. Recordaron que la relación siempre estuvo truncada por pleitos que incluso llegaron a agresiones físicas, en las que el octogenario resultó ser la víctima. Por este motivo, sus hijas le pedían que se fuera a vivir con ellas, pero él respondía que lo dejaran tranquilo, que todo iba a estar bien. “Papá era un hombre pacifista, con una inquebrantable fe”, dijeron.

Las hijas expresaron que Michael, de 23 años, no estaba consumiendo el medicamento para controlar el trastorno porque últimamente le producía efectos secundarios como insomnio y dolores musculares. Las últimas semanas el joven estuvo de muy mal humor y también agresivo, signos comunes de su enfermedad, dijeron.
No obstante, las hijas del señor Casique creen tajantemente que Michael no es el autor de los hechos, primero porque él prometió nunca hacerle daño y, segundo, porque en este crimen tuvieron que actuar mínimo dos personas.
Por ahora dejan el caso en manos del cuerpo detectivesco.

Saúl Casique en una de sus últimas fotografías. (Foto: Alexander Sánchez)

Saúl Casique en una de sus últimas fotografías. (Foto: Alexander Sánchez)

Llamada perdida a las 11:56 pm

A las 10:00 de la noche del martes la señora Lorena llamó por teléfono al señor Saúl, y hablaron varios minutos; la conversación se centró en cómo estuvo el viaje a la capital. Esa fue la última vez que sus seres queridos escucharon su voz. A las 11:56, comenta Zulayva, su papá lo llamó, pero ella no atendió porque estaba durmiendo. Al despertar vio la llamada perdida. Quizá se comunicó para pedir auxilio, reflexiona.
Indicaron que además de las cuatro hijas, Saúl tenía un hijo, quien es teniente coronel retirado de la Aviación.
Entre nietos y bisnietos tenía más de 50 y se sabía el nombre de cada uno. Estaba bien de salud, achaques de personas mayores, pero no padecía enfermedades. Lo describieron como conversador, amigable y respetuoso; gran parte de su vida ejerció la profesión de contador, ahora estaba jubilado.

Instagram