Impreso
Unas 100 familias comen  de los desechos de Mercabar

Lara | 8:35am | | Ana Paredes

GIOVANNY JOSÉ DURÁN.- El desperdicio que queda de los camiones que ingresan a Mercabar se ha convertido en el desayuno, almuerzo y cena de muchas personas.

La cruda realidad se vive en el área de los contenedores en donde se concentra un gran número, que supera las 100 personas, incluidos niños. De hecho, este lunes temprano llamó la atención uno de ellos, quien a su espalda cargaba ingenuamente con su bolso escolar, el tricolor de la bandera, como recordando que es venezolano y tiene derecho a una alimentación digna.

Aunque la escena es constante de lunes a viernes, los fines de semana se multiplica la afluencia de quienes escarban entre los desechos para garantizar, durante la semana, el sustento.

Incluso, algunas personas pasan la noche en el Mercado, para aprovechar el primer festín del día que botan desde La Playa. María Cortez es
una de ellas.

Sentada diagonal a los contenedores, comenta que se quedó para agarrar lo mejor del desperdicio mientras a su lado tenía papas, repollo, zanahoria, aguacate, ají, pimentón, piña, tomate para preparar ensaladas y sopa. No tiene hijos, pero busca para ella y llevarle a su hermana quien vive en El Jebe, hacia el norte de Iribarren. Trabajaba como vigilante, pero por reducción de personal, se quedó sin empleo.
Este testimonio se replica. “No tenemos comida, buscando aquí se resuelve, porque somos pobres”, expresaron otros quienes revisan hasta el último rincón del mercado.

Ante esa situación, el gerente general de Mercabar manifiesta que todo gira en torno a la crisis que atraviesa el país y que empuja a las personas en pobreza extrema a vivir de los desperdicios. Los domingos -dice- es donde se registra mayor cantidad de personas llenando las bolsas de desperdicios. Unos para alimentarse, otros para lavar y venderlos en las islas de las avenidas en Barquisimeto.

Eso es un problema de salud pública, y por eso la colectividad debe estar pendiente cuando compra esos productos que ofrecen en plenas avenidas.

Manifiesta que se mantiene el operativo para no dar entrada a las personas a pie, al menos que se trate de compradores o comerciantes, pero les resulta un reto, precisamente, por la cantidad que llega cada fin de semana a rodear los contenedores en busca de desperdicios.

La venta al detal en La Playa también aumenta la afluencia de las personas por el bajo costo. Sin embargo, el gerente de Mercabar
manifiesta que eso no debe ocurrir porque es un espacio mayorista.

Hace 15 días los funcionarios de la Guardia Nacional se retiraron del Mercado Mayorista. Están desamparados.

Nueve bombonas han sido decomisadas en puestos de comida que no tienen permiso de trabajo dentro del Mercado de Alimentos.

Prestos a operativos

El gerente del Mercado Mayorista de Alimentos, Oswaldo Mujica, manifestó que están prestos a que se ejecuten operativos de supervisión y control como el que se efectúa actualmente en el Mercado Mayorista de Valencia, estado Carabobo, con presencia del Ejército y otros cuerpos de seguridad. Sin ánimos de caer en intervenciones, manifiesta que en el operativo pasado, a cargo del Servicio Bolivariano de Inteligencia (Sebin) se le solicitó que la inspección fuera permanente para evitar, entre otras, que se extendiera el ‘bachaqueo’, problema que se ha radicado fuertemente en el espacio comercial. Ante eso, afirma, que el comerciante que incurra en ese delito debe ser sancionado.
Incluso, los estatutos de contratación del Mercado, establecen que los arrendatarios que desarrollen actividades ilegales como esa, la directiva, está en la potestad de quitarle el local, aun cuando haya cancelado el pago de estadía para comercializar.
Explica que la directiva no tiene la competencia de controlar ese tipo de irregularidades puesto que es labor de la Superintendencia de Costo y Precio Justo.
No obstante, han solicitado que esa responsabilidad sea asumida por el Mercado.

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