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Futuro de 1.000 comerciantes  en Lara está comprometido

Lara | 9:06am | | Wendy Lucena

REDACCIÓNELINFORMADOR.COM.VE./Giovanny José Durán-La Cámara de Comercio en Lara planifica un encuentro con sus afiliados a fin de evaluar profundamente el “bárbaro” incremento salarial decretado por el Gobierno, que trae consecuencias graves. La reducción de personal y cierre de comercios comenzará a cobrar fuerza porque no hay capacidad económica para mantener la operatividad.

El aumento de salario y bono de alimentación que debería beneficiar, daña al empleado y empleador, manifiesta Rita Betancourt, presidenta de la Cámara de Comercio en Lara, quien además expresa preocupación porque el futuro de los más de 1.000 comercios afiliados está comprometido porque no cuentan con la capacidad monetaria para cumplir con el anuncio.

Explica que otra piedra en el zapato para los dueños de comercios es que la materia prima no llega y mientras la producción esté a media marcha, o en su defecto, no se produzca nada, se complica el panorama. “Es una etapa sin precedentes que tiene consecuencias devastadoras. El trabajador devenga más bono que salario y eso no tiene ningún impacto. Es difícil que todos cumplan con la medida”, dice Betancourt. Sobre las contrataciones de personal, en las tiendas del Centro de Barquisimeto, a propósito de la temporada decembrina, comenta que precisamente cada propietario está evaluando qué hacer porque -primeramente- tienen que definir el impacto que acarrea. No obstante, el destino es desalentador porque el pago de 42.000 bolívares por bono de alimentación es un golpe duró para la operatividad del comercio. “Es una pesadilla para todo comerciante. Lo más triste es que después de tanto esfuerzo tengan que dejar a un lado su trabajo dejando a las familias desamparadas”, expone la presidenta de la Cámara de Comercio en Lara.

A propósito de esa crisis que vienen arrastrando los comerciantes, Betancourt informa que se programarán reuniones con la Federación Venezolana de Cámaras de Comercio y Producción (Fedecámaras) de dónde se espera salga un pronunciamiento que explique al colectivo la situación que se avecina. “Apenas nos estamos levantando. Sin embargo, ya es notoria la preocupación. Hay que evaluar el efecto de todo esto que una empresa grande puede sostener hasta cierto punto, pero que pequeños comercios lamentablemente no”, agrega.

Sincerar productos
A juicio de Álvaro Entralgo, vicepresidente de Fedecámaras en Lara, el aumento de salario debió haber estado acompañado de una sinceración de precios para que los empresarios puedan ofrecer con ganancia los productos, sobre todo, los artículos de la cesta básica. “Va a ser difícil y se entiende que muchos van a dejar de producir porque no va a poder pagar las nóminas. Ya era cuesta arriba con la escasez de materia prima”, cuenta.

Dice no estar de acuerdo con el incremento del bono de alimentación porque, aunque no es una carga para la empresa porque no impacta en prestaciones sociales, es una carga mensual que debe cancelarse con retroactivo al primero de agosto. Califica como un ensañamiento contra el empresario privado.

Fedeindustria respalda aumento
“Respaldamos todas las medidas que beneficien al principal recurso, nuestros trabajadores. Su bienestar y el aumento de su poder adquisitivo no solo los favorece a ellos, sino a la economía en su conjunto”, expresó a medios nacionales, Orlando Camacho, presidente de la Federación de Artesanos, Micros, Pequeñas y Medianas Industrias y Empresas de Venezuela (Fedeindustria). Dijo también que el reto que sigue es continuar trabajando conjuntamente con el Ejecutivo nacional para que dicho aumento del poder adquisitivo perdure el mayor tiempo posible.

Hay que seguir, dice, desarrollando las estrategias cambiarias que permitan mayor disponibilidad y por ende mayor acceso a las divisas a la tasa oficial que corresponda a cada sector, en aras de obtener las materias primas que no sean posibles adquirir en el mercado local.

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