Impreso
Precios inalcanzables dejan atrás las tradiciones de fin de año

Nacionales | 11:50am | | Andrés Araya

REDACCIÓNELINFORMADOR.COM.VE.- Sair Suárez

La poca producción nacional que según analistas en materia económica no alcanza para cubrir el mercado, aunado a las pocas importaciones por la insuficiente fluidez de la liquidación de divisas, ha originado que la mayoría de productos en el país no sean asequibles al bolsillo del venezolano. La uva, lentejas, arroz y mandarina son unos de ellos; el incremento en sus precios dificultará su presencia en las tradiciones navideñas de 2016.

1200 bolívares cuesta un kilo de mandarinas dentro de los mercados municipales de Barquisimeto. En puestos de vendedores ambulantes se consiguen desde bolívares 600.

Las acostumbradas uvas, con las que se piden los 12 deseos al ritmo de las campanadas, es una de las frutas que más han subido de precio. En mercados municipales y en puestos de vendedores ambulantes venden el kilo de uvas importadas en 14.000 bolívares. En diciembre de 2015 estaban en 8.000 bolívares, lo que representa un alza promedio de 75 %.
La variación del precio de las uvas nacionales es superior. En diciembre de 2015 un kilo se conseguía aproximadamente en 800 bolívares, este año cuestan alrededor de 2.500 bolívares; es decir, que en 12 meses el alza fue de 110 %.
“Están muy caras, eso ha hecho que las ventas estén muy flojas. Los clientes lo que hacen es que en vez de llevarse un kilo compran medio kilo o menos”, dijo Eduardo Díaz, vendedor de frutas del mercado de Terepaima. Eso con relación a las nacionales, pues por el alto costo hace dos años las importadas no se ven en su negocio.
Refirió que desde hace un mes y medio el incremento de precios en ese producto ha estado cercano al 50 %; por lo que estima que para finales del año se registre un costo por encima de los Bs. 4.000.
“Esos precios de la uva y otros productos tradicionales de la Navidad imposibilitan que este año como en anteriores tengas un invitado en casa. Acostumbraba a comprar la importada pero ya no llevaré ninguna porque la nacional no apetece mucho”, declaró Ramón Hurtado, cliente.
Consuelo Cruz, también consumidora, agregó que en su caso es probable que las uvas no estén presentes en su hogar. “Es mucho lo que se debe pagar por la fruta, no creo que compre. “Las voy a comprar contaditas para cada uno de los miembros de mi familia porque la situación no está para gastar mucha plata”, dijo Luisa Jiménez
En el país, dependiendo de la creencia, para fin de año, muchas personas también acostumbran colocar un saquito de lentejas en sus bolsillos para atraer la fortuna; otros hacen la tradicional sopa e ingieren unas cuantas cucharadas dependiendo de la abundancia deseada. Ahora, esa tradición dependerá de si la persona está dispuesta a ‘desembolsar’ 8.000 bolívares para conseguir un kilo de la apreciada prosperidad.
“La última vez que compré lentejas fue en julio, de un poquito que le llegó a un vendedor de confianza; después de eso no las he visto más, porque no tengo dinero para comprarlas a ese precio tan alto, expresó Tania Farías. Solía prepararlas el 31 como símbolo de la prosperidad, pero este diciembre es imposible”, dijo Juliette Soto.
La previsión de Eliyorquis Murrieta evitará que los granos falten en su casa. “Tengo una reservita de lentejas guardada desde hace varios meses, de lo contrario me habría quedado sin nada”, mencionó
Otros consumidores aseguraron que tendrán lentejas porque se las pidieron a familiares en el exterior o tuvieron la oportunidad de viajar y comprarlas fuera a un bajo costo.
El alto costo y las fallas en el abastecimiento de arroz que ha habido este año también les ponen la tarea difícil a las familias que acostumbran a lanzar el cereal el 31 de diciembre como símbolo de prosperidad y abundancia, agregaron consumidores.

IMPOSIBLE CUMPLIR

Estrenar una prenda íntima de color amarillo para atraer la buena suerte está dentro de las tradiciones navideñas del venezolano. No obstante, un precio desde bolívares 3.000 por cada pieza, imposibilitará que mujeres, hombres y niños cumplan con el rito.

 

Instagram