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El hampa también anda en bus  a la espera de una oportunidad

Lara | 5:17pm | | Andrés Araya

REDACCIÓNELINFORMADOR.COM.VE.- Sair Suárez

Día a día cientos de transportistas parten a cumplir con su labor de trasladar a la mayoría de la población larense, que opta por las ‘rutas’ para llegar a su destino. Sin embargo los pasajeros y choferes deben ligar que en su día no caigan víctimas del hampa, que han visto como una forma fácil de hacer dinero al victimizar a los ciudadanos y ser despojados de sus pertenencias.

En el estado Lara casi a diario un chofer junto a sus pasajeros son víctimas de un robo a mano armada por parte de antisociales que abordan las unidades y cuando ven la oportunidad secuestran brevemente el autobús para realizar su fechoría. La mayoría de las veces los malhechores van en pareja o tríos, mientras unos se encargan de vigilar al chofer los otros se destinan a robar a los pasajeros, con un objetivo en particular, los dispositivos electrónicos que estos carguen. Como lo son: celulares, tablet, laptop, entre otros.
La falta de efectivos que resguarden y vigilen a las cientos de unidades que se ven desvalidas ante las manos de la delincuencia. Muchos usuarios prefieren abordar un transbarca y caminar hasta su sitio de trabajo, debido a que dicho servicio sí cuenta con seguridad, resguardadas por un sistema de vigilancia constante que a la hora de un incidente notifica de inmediato a los organismo de seguridad pública del estado Lara, una medida que para el gremio de transporte no existe y está lejos de ser posible.
En las paradas conocidas por algunos como ‘La guillotina’, entre las que se destacan la ubicada en la avenida Vargas con avenida Venezuela y la situada en la carrera 21 con calle 29, son donde los ladrones abordan las unidades y al percatarse que están en una zona sin tantas personas, perpetran el delito; sin embargo el aborde de los antisociales a los rutas varía, por lo cual es complicado conocer el sitio en el que pretenden subir.
“Hace unas semanas se montaron tres malandros que cargaban cuchillos de carnicero, pero no nos lograron robar porque detrás de nosotros venían siguiéndolos unos policías nacionales, que se los llevaron presos”, dijo Erik Perdomo, chofer de un Ruta 2. “A muchos de mis colegas los han robado, gracias a Dios a mí no me han robado”, agregó el conductor.
Los pasajeros que todos los días deben optar por este modo de transporte, algunos para ir a su lugar de trabajo otros para sus casas de estudio o bien sea para realizar alguna diligencia personal, se ven fuertemente afectados por los robos. “El año pasado iba camino a mi casa en una buseta hacia La Playa Santa Isabel, cuando unos ladrones asaltaron a todos en el ruta, yo me libré porque no cargaba nada de valor”, destacó Mayerlis Peña.
Cada año la delincuencia sigue en aumento, sin embargo las medidas dispuestas por los funcionarios de seguridad pública no han sido efectivas. Los choferes como los usuarios sólo esperan que algún día puedan viajar con tranquilidad y sin preocupaciones en las distintas rutas que recorren el estado.

INTIMIDADOS

Los llamados ‘charleros’ que se suben a las unidades en algunos casos para vender productos, en otros para pedir una ayuda y hasta en ciertas ocasiones compartir canciones. Son catalogados como un problema debido a que les gusta intimidar a las personas sólo para buscar que los ingenuos y asustados ciudadanos les den su dinero a la fuerza, lo cual genera el rechazo de los pasajeros.

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