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Atormenta el recuerdo del asalto a Villa Nueva #Secretos

Lara | 4:10pm | | Yliana Brett

REDACCIÓN ELINFORMADOR.COM.VE/Yamileth Herrera Dudamel.-Las verdades andan por ahí escondidas, hay quienes saben y se hacen los distraídos, no quieren hablar nada de la guerrilla. Florinda era una niña cuando en 1962, en la Venezuela gobernada por Rómulo Betancourt, ocurrió el asalto de Villa Nueva, municipio Morán del estado Lara. Accede a narrar sus recuerdos a ver si con los retazos se completa una colcha para tapar el frío que taladra los huesos de quienes todavía temen una persecución. Muerde lentamente una arepa mientras habla, juntando las palabras con pesadez.

-¿Cómo era la vida entonces?
-A la casa llegaba siempre gente extraña y a todos se les atendía por igual, con generosidad. Un plato de comida, una taza de café, no se le negaba a nadie. Se decía que eran guerrilleros, pero uno no se metía en eso ni podía opinar en conversaciones de adultos.

¿De qué hablaban?
-De que había dos grupos, unos malos a los que le gustaba matar por matar, especialmente si sus víctimas eran los policías. Pero así como eran malos también hacían el bien, ayudaban a los campesinos. Los otros luchaban por un ideal. Había unos tan jovencitos que de broma podían con el fusil, pero los empujaba el valor. Se dice que había un hombre muy malo, al que llamaban capitán Veneno.

¿Por qué?
-Cuentan que era sanguinario, que le sacaba las tripas a sus víctimas, los destajaba y regaba sus partes, violaba mujeres, agarraba gente y la lanzaba desde las montañas, eso daba miedo hasta oír los cuentos.

-¿Cómo fue el asalto de Villanueva? -Bueno, ese día, mejor dicho esa madrugada, como a las 3:30, llegaron muchos carros rústicos, tiraron una granada al Comando de la Policía, de donde salieron aturdidos, ninguno herido, buscando donde meterse y agarraron para la selva. Fueron casi dos horas de plomo, amaneció y el que se asomara en el camino lo esperaba el impacto de una ametralladora o un fusil. Hubo muertos de lado y lado. Al amanecer se oyó la voz de una mujer dando la retirada, significaba que se daban por vencidos.

-¿Una mujer?
-Sí una guerrillera, la llamaban Trina La Bella. Tenía fama de ser muy hábil, disparaba aquí y allá, saltaba de un lado a otro como por arte de magia, al parecer era cubana. Cuando cesó el fuego y se suponía que se había acabado el enfrentamiento, hubo una ráfaga y ella cayó muerta.

-¿Y el gobierno, qué hacía?
-Se hacia el loco. Si en ese tiempo hasta un francotirador traspasó al alcalde, todo lo que oliera a autoridad era eliminado. También se hizo el loco cuando mataron a Argimiro Gabaldón, en 1964.

¿Cómo lo mataron?
-Fue en una finca llamada El Cucharo, por la vía de Humocaro Bajo. Se dice que hubo un juramento de no contar lo que allí pasó, se piensa que fue accidentalmente, pero hay quienes creen que fue intencional. Al parecer, estaban reunidos y alguien del grupo estaba cargando el fusil y lo dejó caer, supuestamente de manera accidental, hacia el lado de Argimiro. Sus compañeros corrieron y lo dejaron tirado en la puerta del hospital, gritaron pidiendo que lo atendieran y huyeron.

-¿Qué se dice de él?
-Que era un hombre muy preparado, se metía en el corazón de la selva, donde había hasta monos y tigres. Lo llamaban ‘Chimiro’ y también ‘Chivita’. En ese tiempo los comunistas eran muy perseguidos, decían que comían gente, que les gustaba poner a las mujeres a trabajar para que los mantuvieran y que sus mujeres eran de todos.

-¿Lo llegaste a ver?
-Siempre estaba huyendo. Él tenía varios hijos, una vez le secuestraron a uno para obligarlo a salir de las montañas, en otra oportunidad salió y pasó la alcabala vestido de cura y aunque lo andaban buscando no lo reconocieron. Dicen que un día salió para Barquisimeto metido en un escaparate apilado en una mudanza. Era un hombre sencillo vestido de caqui, de sombrero, con una ‘marusa’ que llamaba ‘porsiacaso’.

¿Después de esa muerte y del asalto, se alborotó la cosa?
-Más bien se calmó, los guerrilleros se fueron dispersando. Se hacían redadas militares. Igualito uno se acostumbró a tener el corazón en un hilo. En las madrugadas había actividad, se escondían en la oscuridad, uno no veía, pero se sentían presencias, no eran noches tranquilas.

-¿Y hoy en día, quedan algunos?
-Yo no creo, han muerto de viejos o se han ido. Lo que sí hay es inseguridad en el campo, como en todas partes, pero no de guerrilla.

Tiempo de rebeldes
En un documento de Pedro García Rojas y Janette García Yépez se relata que miembros del Partido Comunista y el Movimiento de Izquierda Revolucionaria (que surgió de la división de AD por considerarlo un partido de traidores), iniciaron la lucha armada contra el gobierno. “El 3 de abril, a eso de las 2:00 de la mañana, tomaron el campamento número 13 del MOP, donde se enfrentaron alrededor de 50 hombres, se apoderaron de varios vehículos y se trasladaron a Humocaro, tomaron la jefatura parroquial para lo que usaron un camión volteo de retroceso violento contra la pared y lanzaron dos granadas. Enfrentaron a los policías, a quienes no les quedó más que huir, toda esa zona fue sitiada. El gobierno declaró la guerra. Ese asalto daría inicio al Frente Simón Bolívar, comandado por Argimiro Gabaldón, la lucha duró 10 años, los guerrilleros (que habían sido entrenados en Cuba y China comunista) fueron perseguidos y asesinados”. Exponen que el comando antiguerrillero se radicalizó en 1965 para enfrentar a los rebeldes esparcidos por las montañas de Lara, Portuguesa y Trujillo.

 

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