Edición del día Lunes
21 de mayo de 2012
05:18 en Barquisimeto
Jueves 18 Agosto 2011 - 04:53 El expresidente colombiano Álvaro Uribe reiteró hoy su acusación de injerencia indebida en su país por parte del gobernante venezolano, Hugo Chávez, al apoyar con dinero algunas actividades de la ahora excongresista opositora Piedad Córdoba.
REDACCIÓN ELINFORMADOR.COM.VE.- Durante su comparecencia ante el comité parlamentario que investiga su presunta implicación en una trama de espionaje ilegal, Uribe se ratificó en que Córdoba, reconocida como una de las víctimas dentro del proceso por escuchas ilegales, recibió respaldo económico de la multinacional Monómeros Colombo-Venezolanas.
Las aportaciones se hicieron públicas por versiones de la prensa colombiana, que en agosto de 2008 aseguraron que esa compañía, con sede en Barranquilla y de la estatal Petróleos de Venezuela S.A. (PDVSA), había aportado a Córdoba unos 135 mil dólares.
Córdoba, por entonces senadora liberal, admitió entonces que la multinacional dio apoyo económico a la campaña que ella mantenía entonces para la puesta en libertad de rehenes de la guerrilla Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
Los aportes eran "un proceso dañino para el país de utilización de dinero extranjero para alterar la política colombiana", consideró Uribe (2002-2010) ante la Comisión de Investigación y Acusación de la Cámara de Representantes.
Uribe observó que un año antes también había afrontado una situación de "dificultad" con Córdoba que se derivó de la participación de Chávez como facilitador de la entrega unilateral de rehenes por parte de la guerrilla de las FARC.
Por una oferta del presidente venezolano, Uribe lo autorizó a mediados de 2007 para que él y Córdoba intermediaran ante las FARC, que por entonces tenían entre sus rehenes a la excandidata presidencial Ingrid Betancourt y a tres estadounidenses, rescatados en julio de 2008 junto a otros once cautivos.
Llamadas militares
El exgobernante reiteró que la decisión de suspender estas gestiones en noviembre de 2007 la adoptó en respuesta a unas llamadas telefónicas de Chávez a altos mandos militares colombianos, lo que, a su juicio, no podía admitirlo.
Chávez llegó a hablar con el entonces comandante del Ejército, el hoy general en retiro Mario Montoya, mas no con el jefe de las Fuerzas Militares, el también general en retiro Freddy Padilla, recordó Uribe, quien se preguntó: "¿qué tal el presidente de Colombia llamando a los comandantes de los ejércitos de otros países?".
Respeto a los periodistas
El exmandatario colombiano dijo hoy que "jamás" ni él ni sus colaboradores, entre ellos el encarcelado exsecretario general de la Presidencia, Bernardo Moreno, ordenaron interceptar a periodistas y mantuvo que, por contra, fueron algunos de ellos los que mintieron y le maltrataron.
"Coronell me hizo cargos muy graves, se los respondí", dijo Uribe, al asegurar que este periodista "mintió" cuando señaló que el entonces presidente había ordenado la interceptación de sus comunicaciones.
"Jamás, jamás de los jamases se me ha pasado por la mente ordenar una persecución a un periodista, a una ONG, yo combato con las armas sobre la mesa, con claridad, la única vez que le pregunté al general (Óscar) Naranjo (director de la Policía Nacional) por Coronell fue cuando se iba a Estados Unidos por seguridad porque aquí tenía amenazas, tuvo buen nivel de seguridad durante mi gobierno", remarcó.
Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de las sanciones legales que correspondan. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar.