Edición del día Martes
22 de mayo de 2012
09:11 en Barquisimeto
Viernes 25 Noviembre 2011 - 08:58 Volví a nacer, de eso no hay duda, expresó notoriamente emocionado Félix Humberto Pifano Castillo, quien ayer en horas del mediodía fue rescatado por efectivos adscritos al Grupo Antiextorsión y Secuestro de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB) en una zona montañosa en los alrededores de la carretera vieja hacia Caseteja.
FERNANDO GALLARDO.- Pifano Castillo tiene 48 años de edad y permanecía secuestrado desde el lunes pasado, cuando fue interceptado y llevado a la fuerza, poco antes de llegar en su vehículo hasta su casa ubicada en las adyacencias de la avenida Lara con calle Yurubí, al este de la ciudad. “Mostraron sus armas me llegaron por el lado del piloto. Me amenazaron. Me golpearon y así me metieron a la fuerza en un carro pequeño”, recuerda la víctima, quien se desempeña como corredor de seguros.
El hecho ocurrió a las 7:30 de la noche del lunes y su familia, poco tiempo después de enterarse del secuestro, pusieron la denuncia ante el Grupo Antiextorsión y Secuestro de la GNB; el cual a la larga daría con el paradero.
“Apenas recibimos la información de que el señor Pifano estaba en manos de unos secuestradores, empezamos con las investigaciones necesarias y gracias a este trabajo logramos rescatarlo”, comenta el general de división Jorge Enrique González Arreaza, comandante del CORE-4.
Cuando los efectivos se adentraron ayer a la zona de Caseteja observaron a tres hombres juntos y en la distancia, sentado en el piso y con una capucha en la cara, a quien se presumía podía ser Pifano Castillo. Al percatarse de que los militares los rodeaban los tres captores escaparon, pero uno de ellos fue apresado. “Detuvimos a un hombre de 26 años. Está a la orden de la Fiscalía 5 del Ministerio Público”, indica González Arreaza.
Los funcionarios no dispararon contra los secuestradores para resguardar la vida de la víctima quien permaneció los tres días tirado en la tierra, adentro de una especie de rancho improvisado. A su alrededor estaba lo necesario para permanecer varios días: carpas, panes, salsas, cachapas, ropa y teléfonos.
“Lo peor de estar secuestrado es la presión psicológica que ejercen sobre ti. Yo nunca perdí la fe, eso fue lo que me mantuvo en relativa calma”, cuenta la víctima, quien agrega que durante los días que estuvo secuestrado no consumió ningún tipo de alimento, lo único que le daban era agua.
[*] EN DESTAQUE400.000 mil bolívares era la cantidad que pedían los secuestradores por la vida de Félix Humberto Pifano Castillo. En ningún momento familiares llegaron a cancelar ese alto monto, ya que los efectivos del Grupo Antiextorsión y Secuestro lograron rescatarlo.
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