Edición del día Miércoles
23 de mayo de 2012
12:36 en Barquisimeto
Martes 27 Diciembre 2011 - 11:03 Faltan cuatro días para el inicio del polémico año 2012, el cual según la cultura maya marcará el inicio de una nueva era. El próximo 21 de diciembre se cerrará un lapso que comenzó hace 5.125 años y que, según algunos catedráticos, está referido a un cambio espiritual del mundo entero.
Fernando Gallardo.- No faltan especulaciones asociadas al fin del mundo, aunque éstas van de la mano con la cultura occidental que tiende a anticipar catástrofes u otros acontecimientos cada vez que se cumplen 10 siglos. Así lo explica la periodista Laura Castellanos en su libro 2012, Profecías del Fin del Mundo.
“No sólo hay una vertiente catastrófica, también hay otra que pronostica el despertar de la conciencia y el renacimiento de una nueva humanidad más equitativa”, amplía Castellanos.
Esa sentencia está basada en el simbolismo que los Mayas confieren al próximo 21 de diciembre, día en el cual esperan el regreso de Bolon Yokte’, uno de los dioses que, en la mitología maya, participó en el inicio de la actual era.
“Nunca dijeron que habría una gran tragedia o un colapso del mundo el próximo año, ellos no pensaban de esa manera”, dice Mundo Rodrigo Liendo, del Instituto de Investigaciones Antropológicas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
Esta idea es respaldada por el jefe maya Santiago Cruz, quien de acuerdo con sus jerarquías tiene el grado de “general”. Él afirma que el cambio de era “es más una cosa personal, para que la gente replantee su vida”. Esto lo compartió en uno de los múltiples encuentros de descendientes mayas celebrados el pasado día 21, por la llegada de los últimos 12 meses de la actual era.
El origen de la controversia entre las catástrofes y el despertar colectivo de la conciencia está signado en el Monumento seis del sitio de Tortuguero, y en un ladrillo con jeroglíficos localizado en Comalcalco, ambos centros ceremoniales en Tabasco, al sureste de México.
El primero alude a un evento místico que ocurriría el 21 de diciembre de 2012, durante el solsticio de invierno, cuando Bahlam Ajaw, un antiguo gobernante de ese lugar, se vislumbra como el futuro anfitrión de Bolon Yokte’.
En lo que respecta a jeroglíficos, refieren a la culminación de 13 baktunes o los ciclos con que los Mayas medían cada era. Cada baktun estaba compuesto por 144.000 días. Así, en diciembre de 2012 culminaría un ciclo de creación e iniciaría otro, lo cual pudo generar la confusión que ahora atrae la atención mundial.
El tiempo maya va en espiral
El arqueólogo del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) de México, Luis Leiva, explica que para los mayas “el tiempo es cíclico, en espiral, no como el calendario que conocemos que es lineal. La forma que tenían de medir el tiempo es completamente distinta a la que tenemos y tampoco hay certeza de que coincidan las fechas”.
Precisó que según el calendario maya una era concluye cada 5.125 años, y que el nuevo ciclo comenzará el 21 de diciembre del 2012. Para los mayas, cada era se compone de 13 ciclos denominados Baktunes, en donde un Baktun está compuesto de 144.000 días. Según esta visión, la actual era comenzó el año 3.118 a.C.
Motivo de proyección
Las autoridades de los estados del sureste mexicano han programado numerosas actividades para impulsar la divulgación de la cultura maya y para atraer turismo a esta zona donde existen grandes vestigios arqueológicos de esta cultura.
El Ministerio de Turismo de El Salvador lanzó el pasado 21 una campaña encaminada a incrementar la llegada de turistas a sus sitios arqueológicos aprovechando la cuenta regresiva para el cambio de era.
La campaña Baktún 2012 se enmarca en la iniciativa de la Ruta Mundo Maya, con la que México, Guatemala, Honduras, Belice y El Salvador buscan promocionarse como “un multidestino”, dijo el ministro salvadoreño de Turismo, José Napoleón Duarte.
La llegada del año 2012 está rodeada de vaticinios apocalípticos, como el fin del mundo, pero los países de la Ruta Mundo Maya, en los cuales habitó dicha civilización precolombina, prevén aprovechar la ocasión para promocionarse como destino turístico.
Los operadores turísticos, enfatizó, deben ofrecer “un nuevo producto, incluyendo dentro de su amplia oferta los sitios arqueológicos que tienen una rica cultura histórica”. El turismo generó al menos 7.341,1 millones de dólares en 2010 a Centroamérica; de los países del Mundo Maya, Guatemala registró 1.378 millones, Honduras 650 millones y El Salvador 518 millones de dólares, según datos de la Secretaría de Integración Turística Centroamericana (SITCA).
A la isla para ver el final
El arqueólogo Jim Turner, en su documental, ‘La Isla Apocalíptica’, reveló que según interpretaciones del código maya de Dresden (manuscrito para interpretar jeroglíficos), la isla de Robinson Crusoe en Chile fue designada para apreciar el final de los tiempos. La razón es que allí fue labrada una serpiente sostenida por un jaguar, ambos observando al horizonte, que los mayas construyeron para que descendiera el rey Kan Balam.
Cambios positivos para todos
Sacerdotes y guías espirituales indígenas guatemaltecos descendientes de la milenaria cultura maya predijeron “cambios positivos” para la Humanidad. El inicio de la cuenta atrás del último año del calendario maya coincidió con el solsticio de invierno en el hemisferio norte y para los mayas representa un buen augurio. Afirman que se darán cambios sociales, partiendo de la conciencia de los humanos.
[*] EN DESTAQUEEL NEGOCIO DEL FIN
Ante la posibilidad del fin del mundo, en México hay personas que se entrenan para sobrevivir con sus cultivos de alimentos; otros alistan su regreso a México porque sienten que deben estar en su país, e incluso hay empresas que ofrecen espacios en búnkeres subterráneos con todas las comodidades.
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