Edición del día Miércoles
23 de mayo de 2012
01:11 en Barquisimeto
Martes 27 Diciembre 2011 - 08:49 Con alegría y emoción los niños del Refugio Luisa Cáceres de Arismendi recibieron los obsequios de fin de año que la Biblioteca Ayacucho (BA) les entregó con motivo del cierre de las actividades del 2011.
REDACCIÓN ELINFORMADOR.COM.VE.- Además de esto los niños sorprendieron a los coordinadores con obsequios, las voceras del refugio también hicieron lo propio entregando un regalo a cada uno de los instructores.
Sonrientes los niños recibieron un morral con útiles escolares, un juego de memoria y un grupo de mini libros de cuentos infantiles. Por otro lado los adultos recibieron un libro de la Biblioteca Básica de Autores Venezolanos pertenecientes a la editorial Monte Ávila Editores Latinoamericana.
Vale recordar que a raíz de los embates de las lluvias del último trimestre del 2010 muchas familias caraqueñas se encuentran de forma temporal en alguno de los 31 refugios habilitados por el Gobierno Nacional en el Distrito Capital mientras se les adjudican sus viviendas, refiere nota de prensa.
En cumplimiento con las directrices emanadas por el Gobierno Bolivariano de atender a las y los afectados por la emergencia de las lluvias, Biblioteca Ayacucho en conjunto con otros entes del Ministerio del Poder Popular para la Cultura, se ha unido a la labor de llevar actividades recreativas y formativas a cada una de las personas que se encuentran en esta circunstancia temporal.
El refugio Luisa Cáceres de Arismendi ubicado entre esquina Monroy y Av. Bolívar de la parroquia Candelaria, del Municipio Libertador, fue asignado a esta editorial, allí conviven un total de 72 personas, organizadas en 25 familias, entre ellos se cuentan 25 niños y adolescentes aproximadamente.
Entre lágrimas y abrazos algunos de los niños pidieron a los representantes de la editorial presentes que se diera continuidad al proyecto de formación y recreación, a lo cual el director ejecutivo de la institución, Edgar Páez, respondió que indudablemente se seguirá en el 2012, ya que es un compromiso adquirido por cada uno de los entes del Estado hacer que su permanencia en los refugios hasta el día en que reciban sus nuevas viviendas sea recordada como una etapa de aprendizaje en la que la convivencia sea lo más agradable posible.
Un trimestre de aprendizaje e integración
Desde el mes de octubre un equipo integrado por coordinadores y algunos instructores ofrecieron diversos talleres de lectura, baile urbano, origami, reciclaje de papel, artes plásticas, dibujo y cómics, títeres, entre otras actividades que permitieron la integración de las madres y padres con los hijos en la creación de algunas obras u objetos, así como también contribuyeron a la formación en un arte que para algunos era nuevo. Tal es el caso de las técnicas de reciclaje de bolsas plásticas o el origami, con las que crearon objetos a partir de material de desecho, como bolsos, porta celulares, títeres, entre otros.
El baile es un arte que alimenta el espíritu y a los niños les resulta muy espontáneo y motivador. El instructor de este género urbano, Luis Márquez, fue el encargado de enseñarles algunos pasos básicos de este género urbano que los niños no se cansaron de imitar.
También durante cada visita semanal y previa a las actividades recreativas se realizó la lectura de diversos cuentos que luego dramatizaban, esta responsabilidad siempre estuvo a cargo de Karina Ugas y Arnaldo Velásquez, quienes junto a William Vivas, formaban parte del equipo de coordinación del refugio.
Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de las sanciones legales que correspondan. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar.